 NOVEDADES
Jornada PyME en ABAPPRA.
El día martes 15 de diciembre se desarrolló en la sede de ABAPPRA una reunión de trabajo en la que se analizó”El crédito PyME y los sistemas de garantía”. Participaron de la reunión el Lic. Horacio Roura Secretario de la Pequeña y Mediana Empresa, y los presidentes de FOGABA Dr. Leonardo Rial y de Garantizar SGR Cr. Aníbal Stella, además de funcionarios de los bancos asociados, del BCRA, Secretaría de Industria e invitados.
Durante el evento, el titular de la Sepyme se refirió a las principales herramientas que su área dispone a favor de las PyMEs. El Subsecretario Pyme indicó que “para las pymes ya establecidas contamos con el Programa Nacional de Crédito Fiscal para Capacitación y el Programa Nacional de Capacitación; el Programa de Apoyo al Crédito y a la Competitividad, en el área de gestión y en cuanto a las herramientas de financiamiento, ofrecemos el Programa de Bonificación de Tasas y el Fonapyme”.
Por su parte, los presidentes de las entidades de créditos - socias de ABAPPRA - se refirieron al rol de las empresas de garantía como facilitadoras del acceso al crédito de las PyMEs, y en particular a las distintas medidas adoptadas durante el año, a efectos de mejorar las posibilidades de ambas empresas de beneficiar a las PyMEs. De la misma manera, el Dr. Rial y el Cr. Stella plantearon durantes sus respectivas disertaciones los principales desafíos del sistema de garantías argentino.
Apertura de la Jornada. Traducción Literal:
Ahora tiene uso de la palabra el Contador Aníbal Stella que es Presidente de Garantizar, Sociedad de Garantía Recíproca.
Muchas gracias. Bueno, como yo no traje -soy menos prolijo que mis antecesores en la presentación- voy a tratar de acercar a la realidad que tenemos en Garantizar todo lo que se ha expuesto. Desde el punto de vista macro, de la estadística y de la información, contamos con un programa absolutamente posible desde el punto de vista de que la Sepyme está entregando información, lo decíamos recién. Para nosotros y para los que integramos el sistema es muy importante contar con la información para que la toma de decisiones tenga racionalidad pero, además, provoque las modificaciones en la Economía real que se deben dar. En este sentido, quiero aclarar algunos temas -que para nosotros son conceptuales- que debieran tenerse en cuenta en el desarrollo potencial del sistema tanto desde el punto de vista del sistema financiero como de quiénes son los receptores del crédito. Las sociedades de garantía, los fondos de garantía en principio no representamos los mismos intereses que los bancos o que el mercado de capitales. El banco o el mercado de capitales va a depender del accionista y del inversor. Pero la sociedad de garantía -por una cuestión de ser el garante solidario de la Pyme- se asocia y tiene que terminar defendiendo los intereses tanto en lo contractual o en lo económico financiero de la Pyme, porque esa asociación termina siendo la llave que le permite el acceso al crédito y, por lo tanto, si la Pyme no paga, la sociedad de garantía tiene que honrar ese contrato. Por lo que está claro que de la articulación y de la fluidez con la que se mantenga ese contacto entre el sistema financiero, el mercado de capitales, la sociedad de garantía y la Pyme surge un círculo virtuoso donde la defensa de los intereses sectoriales tiene que terminar con un sistema posible que de alguna manera garantice la competitividad de la Economía de este sector que es central en el desarrollo nacional. Y ahí es donde nosotros creemos que hay que mostrar las cifras, adicionalidades que las sociedades de garantía pueden darle al sistema financiero y a la economía en particular. Y que son precisamente aquellas que -una de ellas estaba recién en la tabla- pero que además ayudan al crecimiento del sistema financiero. Ya ahora después de una política de los bancos públicos de salir al mercado a conseguir financiamiento para la Pyme; hoy tenemos crédito a mediano y largo plazo en la Argentina; y de la asociación entre los bancos públicos y algunos privados y las sociedades de garantía, la Pyme tiene acceso a un crédito que estaba vedado hasta hace pocos años. ¿Pero qué consigue la sociedad de garantía que direcciona a un socio hacia un banco? Ese banco finalmente -además de dar un crédito para inversión o para capital de trabajo- termina llevándose parte del crédito de consumo. A través de la planilla de sueldos, se otorga vía tarjeta de crédito, anticipo de sueldos y demás y terminan cerrando un círculo virtuoso que el sistema financiero no debiera detener. ¿Por qué? Porque salvo los agentes financieros de la nación o de las provincias que tienen un mercado cautivo del crédito a través del pago de los sueldos de los entes estatales, todo lo que es el ámbito privado del mercado de consumo pasa a ser ahora -de alguna manera a través de las sociedades de garantía o de los sistemas de crédito de los bancos públicos y algunos privados- como un terreno de disputa que acá hasta hace poco tiempo no existía. ¿Por qué? Porque el cautivo era la Pyme. A partir de la irrupción de los créditos de mediano y de largo plazo y de los créditos de capital de trabajo y de los avales de las sociedades de garantía empieza a direccionarse el crédito para la producción pero termina también direccionándose finalmente el crédito para el consumo. Esto que nosotros hemos aportado acá como parte de nuestro conocimiento de la realidad en ABAPPRA en reuniones anteriores, para nosotros es una adicionalidad importante ¿por qué? Porque nuestras sociedades de garantía finalmente van a ser aceptadas por los bancos como un elemento sustantivo de lo que son los próximos tiempos del desarrollo financiero de la Argentina. Hago hincapié en estas cuestiones de las que hemos ido nosotros tomando conocimiento con el tiempo como adicionalidades de un sistema que está en condiciones de resolver gran parte de la informalidad que tiene nuestra economía en el sector privado. Por eso el verdadero desafío de las sociedades de garantía a través de su acción es incorporar más Pymes al sistema formal y garantizarle tasas competitivas para que no puedan ser impacto de aquel que esté comprando cheques para capital de trabajo a tasas altísimas por fuera del sistema. Y, en este sentido, nosotros creemos que nos cabe una responsabilidad que es llevar el crédito a donde se lo necesita. Para nosotros es muy importante penalizar el incumplimiento. ¿Por qué? Porque, en realidad, lo que planteaban tanto Leonardo como Horacio era la difusión de los sistemas que es central pero fundamentalmente al estar la difusión tiene que estar el servicio que garantice que la difusión es posible que se cumpla. Si no, la expectativa que se crea en aquel que está recibiendo la información termina siendo, una vez más, defraudada por la realidad porque no estamos en condiciones de cumplir con lo que estamos pregonando. En este sentido, para nosotros el sistema de garantías de la Argentina todavía no tiene escala, no tiene desarrollo suficiente en función de la demanda de crédito que hay. Y la demanda de crédito se sostuvo porque, en realidad, el impacto de la crisis internacional sobre la economía Argentina se puede llamar que fue mínimo porque se tomaron decisiones estratégicas que nosotros mismos propusimos acá en este ámbito, como por ejemplo defender a todos los bancarizados para que no se cayera la cadena de pagos. Y propusimos, en su momento, varios integrantes de ABAPPRA que se canalizara el crédito hacia los bancos para poder sostener aquellas Pymes bancarizadas y que no tuviéramos el verdadero desastre que tuvimos en el 2001-2002 cuando la caída de la cadena de pagos llevó adelante como si fuera un dominó la explosión de la crisis económica. Y, en este sentido, nosotros debemos rescatar algunas cosas: la cuestión de los fondos provisionales direccionados a los bancos públicos y privados y que llegaron masivamente a las pymes en el momento más álgido de la crisis fue determinante para que la cadena de pagos se mantuviera. Nuestro direccionamiento hacia el crédito de capital de trabajo -más allá del crédito de inversión- durante todo el año nos permitió asistir desde cada uno de nuestros lugares de trabajo para que la cadena de pago se mantuviera.
Y ese desarrollo de la previsión que se utilizó a través de bancos públicos y privados o de las sociedades de garantía permitió que el impacto de la crisis fuera mucho menor de lo que efectivamente fue. Por eso tanto el Estado Nacional que nos ha apoyado sistemáticamente y yo debo decirlo a esto porque en realidad el sistema de garantía nuestro está nutrido del aporte que está desgravado al impuesto a las ganancias. No es una ecuación menor que el impuesto a las ganancias que es un impuesto coparticipable tenga como destino de inversión el apalancamiento de las sociedades de garantía. No es una cuestión menor, digo, porque es un impuesto coparticipable en el momento donde las provincias y la nación trabajan para no reducir sus ingresos y, sin embargo, las sociedades de garantía seguimos recibiendo aportes y aumento del fondo para poder seguir apalancándonos. Esto para nosotros es muy importante resaltarlo porque a veces parece que fuéramos autónomos y, en realidad, lo que hacen las sociedades de garantía es articular lo público y lo privado y terminar con esa visión arcaica de que lo público es mejor que lo privado o que lo privado es mejor que lo público cuando, en realidad, la articulación entre lo público y lo privado produce un círculo virtuoso y una llegada que de otra manera no se podría producir. Nosotros reivindicamos estas sociedades mixtas, esta articulación entre lo público y lo privado que es lo que nos permite llegar a casi todos los rincones de la Argentina para difundir el crédito. No quiero aburrirlos con datos que seguramente muchos de ustedes conocen pero, en realidad, Garantizar ya lleva otorgados más de dos mil doscientos millones de pesos en créditos y este año ha dado cerca de seiscientos millones. Esto nos multiplica la responsabilidad y nos da a todos nosotros una enorme cuota de responsabilidad en el tomado conocimiento de la realidad y la aplicación de esa realidad a todo lo que es la asistencia financiera. Por último, dos cuestiones que creemos centrales: las sociedades de garantía deben cumplir un rol mucho más importante que lo que permite una sociedad, las sociedades de garantía deben transformarse en asesores financieros de las Pymes para poder hacerles si es necesario un traje a medida de cada uno porque, en realidad, lo que estamos haciendo es transformando una operación en sujeto de crédito. Y el sujeto de crédito va a perdurar en la medida en que cada uno de nosotros consiga darle lo que necesita pero que tenga capacidad de repago. Éste es nuestro verdadero desafío. En vez de ser vendedores comerciales de garantías, terminar siendo asesores financieros que permitan hacer que las garantías que otorgamos se transformen en una virtud y no en un problema. Esto para nosotros es central. Y una de las cuestiones que más nos aflige es que las bases de datos del sistema financiero -hoy hay funcionarios del Banco Central acá y funcionarios de bancos públicos y privados- no reflejan la mora de las sociedades de garantía. Éste es un gravísimo problema corporativo, estamos trabajando con funcionarios del Banco Central, estamos trabajando con la Sepyme. Es absolutamente necesario que quienes no honran sus obligaciones no puedan seguir gozando de calificación uno en el sistema financiero pura y exclusivamente porque el deudor solidario fue y pagó un crédito y entonces siguen teniendo una calificación para todo el sistema que realmente no corresponde. Yo sé que existe la mejor buena voluntad tanto del Banco Central como de la Sepyme que son las autoridades de aplicación pero a nosotros nos urge para poder seguir creciendo en forma sustentable que el castigo corporativo que da el sistema financiero calificando a un deudor que no cumple con sus obligaciones refleje lo antes posible esta situación. Si no, y finalmente, la cuestión virtuosa que tendría que significar el sistema de garantía se va a transformar en un problema más. A la larga, esta falta de calificación implica un riesgo potencial porque la última obligación o la que no se cumple es la de la sociedad de garantía porque no afecta su calificación. Pero no es un llamado, es una situación en la que estamos trabajando y creo que a la brevedad se va a resolver pero para nosotros es central en nuestro esquema de desarrollo territorial y financiero. Y, por último, nuestra intervención en el mercado de capitales ha sido fructífera este año: hemos conseguido tasas de corte bajísimas para financiamiento de productores agropecuarios; los costos de estos productos que son altísimos estamos buscando rebajarlos pero hemos oscilado en una tasa de corte de financiamiento productivo agropecuario entre un 2,70 y 4% anual. Digo, esto gracias -y lo repito- a la intervención también de los bancos públicos que han salido a ofertar financiamiento y entonces han equilibrado la demanda de crédito que venía con tasas relativamente altas o muy caras. Las sociedades de garantía también hemos tenido que rebajar nuestro riesgo agropecuario producto de la crisis que se produjo pero que nos estamos recuperando. Así que, ésta es un poco la síntesis de nuestra visión de lo que debiera ser la realidad de aquí en adelante y espero que entre todos podamos el año que viene encontrarnos en una reunión similar y que hayamos conseguido profundizar este camino que hemos iniciado porque para nosotros es un círculo virtuoso. Creo que en la medida en que cobre escala, que se profundice el sistema de SGR y que podamos hacerlo sustentable en el tiempo y articulado en sí mismo para no tener que hacer cada uno de nosotros un esfuerzo territorial para ir a ser materia de recepción de crédito de carpetas, el sistema se integrará y producirá una lección de cómo funciona articulado lo público y privado, lo abierto y lo cerrado. Y entonces, en ese momento, seguramente tendremos un sistema que tome una escala que hoy todavía no alcanzamos. Bueno, gracias.
Muchas gracias, Contador Stella. Y queda abierta ahora la intervención de ustedes a través de las preguntas. ¿Alguno tiene alguna inquietud sobre este tema? Quería decirles que en aquel extremo del salón hay un libro que es El Sistema de Garantías Argentino,que es un libro que publicamos en ABAPPRA con títulos que describen cómo es la situación, con distintas ópticas. Así que, el que no lo tiene puede retirarlo. Mientras tanto, espero que piensen alguna pregunta y, si no… Bueno, realmente hemos tenido expositores brillantes.
Bueno, primero, en nombre de ABAPPRA les quiero agradecer a Horacio, a Leonardo y a Aníbal la presentación. Sé que esta época del año es medio complicada también pero les agradezco enormemente. A todos ustedes también por la presencia. Y creo que nos queda el desafío para el año que viene como asociación de tratar de ampliar esta conexión entre los bancos. Así que, desde ya les agradezco y les deseo muy felices fiestas a todos.
Gracias.
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